Lubricación en sexo anal


En la actualidad, sigue existiendo tabú cuando se habla del sexo anal, tanto en parejas heterosexuales, como homosexuales. Se sabe que es una práctica bastante común, pero que sigue suscitando muchas dudas a la hora de realizarlo. No es un tema de conversación, habitualmente se elude hablar de esta práctica sexual, viéndose aún como un tema sucio o perverso.

En la actualidad, existen estadísticas que llegan a situar esta práctica, en la mitad de la población tanto masculina, como femenina.

Es muy importante, como en cualquier otra práctica sexual, atender a las recomendaciones para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual (ETS), como es la utilización de preservativos, realización de pruebas o exámenes de Enfermedades de Transmisión Sexual, etc. Recordar, que en el sexo anal existe mayor riesgo de transmisión del VIH y otra ETS, que en relaciones sexuales orales o vaginales. Porque en la mucosa del ano, canal anal y recto, es más fácil que se produzcan desgarros y heridas durante la realización del coito anal, que en la mucosa oral o vaginal. Por estas fisuras anales o desgarros de la mucosa anal o rectal, es más fácil que se propaguen las bacterias y virus responsables de las Enfermedades de Transmisión Sexual.

Información sobre la lubricación anal

En Clínica Proctológica del Dr. Tomás Paco, queremos aportar información, para tratar de paliar en cierta medida, toda esta “desinformación” y otras veces información encauzada, única y exclusivamente, a la venta de determinados productos.

Evidentemente, se debe realizar una preparación y limpieza antes de la realización de sexo anal, como ya lo comentamos en el anterior artículo de este mismo blog (“Consejos para la realización de Sexo Anal”)

              En este artículo, haremos hincapié en la lubricación anal que es muy importante para evitar desgarros durante la realización del sexo anal, tanto masculino, como femenino. El ano, a diferencia de la vagina, no genera lubricación natural con la excitación sexual, por lo que es primordial una buena lubricación de la zona antes de la penetración, tanto si es por pene, como por juguete erótico. No vamos a recomendar ninguno de los productos que existen en el mercado fabricados expresamente para la realización de dicha práctica, a veces, excesivamente caros. Muchos de ellos con aromatizantes u otros productos que podrían irritar la mucosa anal de personas más sensibles. En nuestra opinión, el mejor lubricante sigue siendo la vaselina estéril, que se compra en farmacias. Y debe ser utilizada generosa o abundantemente para reducir las molestias de las fricciones iniciales.

              La mucosa del canal anal absorbe líquidos y es muy sensible a productos químicos, por lo que determinados geles o siliconas aromatizadas pueden producir una proctitis o inflamación y enrojecimiento de la mucosa anal, que provocan escozor, prurito e incluso sangrado en los pacientes que la sufren.

              Es muy importante, señalar que en el caso de que se utilice preservativo, se debe tener en cuenta que no se deben utilizar lubricantes cuya base sean de aceites, porque los aceites podrían con el frotamiento romper el látex del preservativo.

              Importantísimo también, a tener en cuenta, una dilatación con los dedos untados en vaselina o el producto elegido para para la lubricación, previa a la penetración, a modo de juego, muy lentamente, para dar lugar a una relajación natural de los esfínteres anales. Debe realizarse, fundamentalmente, con el dedo lubricado abundantemente, primero haciendo movimientos circulares alrededor del ano, en toda la zona perianal, y posteriormente introducir muy lentamente el dedo, sin dejar de realizar los movimientos circulares que relajen el ano convenientemente. Esto debe ser placentero, de lo contrario no es conveniente seguir adelante, por la más que probable contracción de los esfínteres al dolor y posterior desgarro de la mucosa anal. No existe un tiempo determinado para realizar esta acción, el tiempo lo determinará la relajación completa de los esfínteres del ano.

              Si tras el coito anal, hay sangrado o dolor es importante consultar con un proctólogo de confianza que tras la exploración de la zona, aconseje el tratamiento más adecuado.

              Enfermedades de transmisión sexual

              Como comentamos en el anterior artículo de este blog (“Consejos para la realización de Sexo Anal”), para aquellas personas que lo deseen practicar, sería aconsejable que realizaran una primera visita al proctólogo para explorar el ano y saber; primero, que no se tiene ninguna enfermedad de trasmisión sexual (VPH que ocasionan condilomas, infección muy frecuente en la actualidad, etc.), y evitar así su transmisión. También se debe explorar la zona perianal y anal, para comprobar que no hay ninguna patología que pueda desaconsejar la realización de esta práctica, como sería el caso de padecer de Fisuras anales, Fistulas Perianales, Hemorroides, Pólipos, etc. Y por último, comprobar que la dilatación de los esfínteres anales y la anchura anal sean las correctas para poder realizar este tipo de práctica sin riesgo. En nuestra opinión, siempre se debe consultar con un especialista tanto en el “antes”, para prevenir, como en el “después” para diagnosticar y tratar, si la práctica hubiera dado lugar a alguna sintomatología (dolor, escozor, sangrado, etc.)

              Recordar, y hacer hincapié, en los riesgos que conlleva la realización de esta práctica. En primer lugar, por la fricción, se pueden producir como ya hemos dicho, desgarros o fisuras anales que van a producir una sensación de incomodidad, molestia, malestar, escozor, sangrado, etc. Por ello, es importante lubricar la zona como hemos explicado. Si, a pesar de la lubricación, se producen heridas o desgarros, existen entonces, más posibilidades de que penetren gérmenes por ahí, que puedan dar lugar a una infección. No solamente a través de las heridas o desgarros que se pueden producir durante la práctica del sexo anal pueden transmitirse enfermedades, ya que los microrganismos causantes de enfermedades pueden penetrar o traspasar fácilmente la frágil y delgada membrana o mucosa que recubre el canal anal y recto, y pasar al torrente sanguíneo, sin necesidad de que se hayan producido desgarros. Por ello es muy aconsejable el uso del preservativo, sobre todo en parejas no estables u ocasionales, o con parejas que no se hayan hecho la prueba de ETS.

              En estos dos artículos dedicados al sexo anal y lubricación, hemos querido informar de los riesgos que conlleva la realización de esta práctica, para poder realizarlo de una manera más segura y poder disfrutar del sexo minimizando los riesgos de transmisión de enfermedades.

              Aconsejamos encarecidamente, que toda persona que vaya a realizar sexo anal, o si ya lo ha realizado y le ha dejado alguna sintomatología postcoital (escozor, dolor, sangrado), visite a un proctólogo de confianza para evitar posibles complicaciones.

              Si desea cita para nuestras consultas en Alicante y Murcia, puede llamar al 665 10 08 06.

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              Categoría Consejos y remedios

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