Consejos para la realización de sexo anal
Todavía existe mucho tabú cuando se piensa o habla del sexo anal, tanto en parejas heterosexuales, como homosexuales. Es una práctica bastante común, que sigue suscitando muchas dudas a la hora de realizarlo, por la desinformación que sobre este tema existe. No es un tema de conversación, siendo habitualmente eludido cuando se habla de sexo y aún se sigue viendo como un tema tabú, sucio o perverso.
A veces da la sensación, para algunos sectores de la población, que el sexo anal es una práctica de reciente invención o adquisición. Nada más lejos de la realidad, desde que el hombre es hombre esta práctica sexual ha existido. Y existen documentos escritos y gráficos que así lo atestiguan en antiguas civilizaciones y culturas como en las antiguas Grecia y Roma, América Latina Prehispánica, etc.
En la actualidad, existen estadísticas que llegan a situar esta práctica sexual, hasta en la mitad de la población masculina y femenina de la sociedad. No vamos a entrar en la veracidad y rigurosidad de dichas encuestas, pero lo que si es cierto es que es una práctica muy extendida. Es una preferencia, que debe ser, evidentemente, respetada, si es consensuada con la pareja y no forzada.
Es importante, como en cualquier otra práctica sexual, atender a las recomendaciones para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual. Utilización de preservativos en contactos ocasionales, realización de pruebas o exámenes de Enfermedades de Transmisión Sexual, etc. Recordar, por ejemplo, que en las relaciones sexuales por vía anal, existe mayor riesgo de transmisión del VIH, que en relaciones sexuales orales o vaginales. Porque en la mucosa del ano, canal anal y recto, es más fácil que se produzcan desgarros y heridas durante la realización del coito anal, que en la mucosa oral o vaginal. Por estas fisuras anales o desgarros de la mucosa anal o rectal, es más fácil que se propaguen las bacterias y virus responsables de las Enfermedades de Transmisión Sexual. Sin duda pues, el sexo anal tiene un riesgo mayor en la transmisión de ETS que el oral o vaginal.

Información sobre el sexo anal
En Clínica Proctológica del Dr. Tomás Paco, queremos aportar un poco de información, para tratar de evitar o paliar en cierta medida, toda esta desinformación o información encauzada, única y exclusivamente, a la venta de determinados productos, que sobre el sexo anal existe.
- En primer lugar, hablaremos de la preparación al coito anal. Se debe, evidentemente, realizar un lavado de la zona y puede incluso realizarse un enema para la limpieza del canal anal y ampolla rectal de restos de contenido fecal. Los enemas se compran en farmacias, y son líquidos que limpian el ano y recto. Se presentan en botellas de plástico deformables con una cánula en su extremo para poder introducirla en el interior del ano. Una vez introducida la cánula en el interior del ano se aprieta la botella para que el contenido del líquido pase al espacio interior del ano y recto. Es importante mantener el líquido del enema varios minutos en el interior para que la limpieza sea más efectiva. A veces, solo con una deposición previa suele ser suficiente, pero evidentemente, el enema deja la zona mucho más limpia. Aconsejable, no abusar de los enemas, por la irritación, o incluso lesiones en la mucosa, que podrían causar si se repiten con excesiva frecuencia.
- En segundo lugar citaremos la lubricación anal que es muy importante para evitar desgarros durante la realización del sexo anal, tanto masculino, como femenino. Pero este será tema del siguiente artículo de este blog de Clínica Proctológica del Dr. Tomás Paco, tratado en exclusividad.
- Por otro lado, si durante la relación anal heterosexual se decide cambiar del sexo anal al vaginal, es importantísimo la limpieza previa del pene o el juguete erótico, o el cambio del preservativo. Porque se corre el riesgo de producir infecciones vaginales. Dado que el pene o el juguete erótico estará contaminado con bacterias normales en el recto, pero extrañas y patológicas en la vagina.
- De la misma manera que hemos hablado de la importancia de una limpieza previa a la realización del sexo anal, también lo es después, una vez finalizada esta práctica, para disminuir la posibilidad de contraer cualquier tipo de infección bacteriana, vírica o incluso parasitaria.
- Si tras el coito anal, hay sangrado es importante una limpieza exhaustiva de la zona y la aplicación de una pomada antibiótica para evitar que el desgarro o la herida que haya podido dar lugar al sangrado pueda infectarse y ocasionar una Fisura anal crónica o un Absceso perianal. Otras veces el sangrado es producido por irritación de la mucosa del canal anal o de las Hemorroides, en cuyo caso es más adecuado el uso de una pomada con anestésico. Ante la duda, lo mejor es consultar con un proctólogo de confianza que tras la exploración de la zona, aconseje el tratamiento más adecuado.
- En cuanto al uso de juguetes sexuales anales, sólo dos recomendaciones. Primero, que deben tener una base más ancha que la parte del juguete que se va introducir, de esa manera, impediremos que el juguete quede atascado dentro del ano. Y segundo, que deben ser limpiados antes y después de su utilización, aunque sean de uso personal. Si el juguete es compartido, deben extremarse las medidas higiénicas, incluso es recomendable el uso de preservativos. Para la limpieza o higienización de estos juguetes vale con el uso de agua y un jabón de ph neutro, y posterior desinfección con algún antiséptico que no contenga alcohol en su composición.
En general, para aquellas personas que deseen practicar sexo anal, sería aconsejable que realizaran una primera visita al proctólogo para explorar el ano y saber; primero, que no se tiene ninguna enfermedad de trasmisión sexual (VPH que ocasionan condilomas, infección muy frecuente en la actualidad, etc.), y evitar así su transmisión. Segundo, que no hay ninguna patología que pueda desaconsejar hasta su tratamiento y curación, la realización de prácticas sexuales anales, como es el caso de las Fisuras anales, Fistulas Perianales, Hemorroides, Pólipos, etc. Y tercero, que la dilatación de los esfínteres anales y la anchura anal sea la correcta para poder realizar este tipo de práctica sin riesgo. En nuestra opinión, siempre se debe consultar con un especialista tanto en el “antes”, para prevenir, como en el “después” para diagnosticar y tratar, si la práctica hubiera dado lugar a alguna sintomatología (dolor, escozor, sangrado, etc.)
Riesgos de la práctica del sexo anal
Recordar, y hacer hincapié, en los riesgos que conlleva esta práctica. En primer lugar, por la fricción, se pueden producir desgarros o fisuras anales que van a producir una sensación de incomodidad, molestia, malestar, escozor, sangrado, etc. Por estas heridas es más fácil que penetren gérmenes que puedan infectar el desgarro o la herida. Otras veces, estas pequeñas heridas son puerta de entrada a Enfermedades de Transmisión Sexual (Gonorrea, Hepatitis, Herpes, Sífilis, VIH,..) Ya hemos comentado que la mucosa del canal anal y del recto tiene un mayor riesgo de transmisión de estas enfermedades que la vaginal u oral. No solamente a través de las heridas o desgarros que se puedan producir durante la práctica, sino porque los microrganismos causantes de enfermedades pueden penetrar o traspasar fácilmente, la frágil y delgada membrana o mucosa que recubre el canal anal y recto, y pasar al torrente sanguíneo, sin necesidad de que se hayan producido desgarros. Por ello es muy aconsejable el uso del preservativo, sobre todo en parejas no estables u ocasionales, o con parejas que no se hayan hecho la prueba de ETS.
En este artículo hemos querido informar de los riesgos que conlleva la realización de esta práctica, para poder realizarlo de una manera más segura y poder disfrutar del sexo minimizando los riesgos de transmisión de enfermedades.
Aconsejamos encarecidamente, que toda persona que vaya a realizar sexo anal, o si ya lo ha realizado y le ha dejado alguna sintomatología postcoital (escozor, dolor, sangrado), visite a un proctólogo de confianza para evitar posibles complicaciones.
Si desea cita para nuestras consultas en Alicante y Murcia, puede llamar al 665 10 08 06